Hermosillo, Sonora
Nací en el desierto de Sonora. Calor, carretera larga y la costumbre de que todo queda lejos — quizá por eso las distancias nunca me asustaron.
Un voluntariado en Zambia me cambió el rumbo. Desde entonces: cuatro empresas de viaje, 79 países y una vida que cabe en una mochila.
Nací en el desierto de Sonora. Calor, carretera larga y la costumbre de que todo queda lejos — quizá por eso las distancias nunca me asustaron.
Jugué béisbol muchos años, y a los diez me llevó a mi primer país fuera de México: un mundial en Venezuela. Sin saberlo, ahí empezó la lista.
Me mudé a Monterrey para estudiar Creación de Negocios e Innovación Empresarial en la UDEM. Ahí aprendí a convertir ideas en empresas.
Mi primer viaje internacional fue como voluntario del ACNUR (UNHCR) en Zambia. Regresé con otra cabeza: viajar podía servir para algo más grande que uno mismo. De paso conocí las Cataratas Victoria del lado de Zimbabue, Sudáfrica y Botsuana.
Un año después de Zambia cofundo TWC junto a Roberta Elizondo: voluntariado + aventura en grupos internacionales. El primer viaje de TWC me llevó por todo el sudeste asiático e India.
Un primer vistazo al viejo continente.
Sudamérica entra al mapa.
Salí de México hacia el este y no dejé de avanzar hasta volver a casa por el otro lado del planeta. Europa, Medio Oriente, el Índico, el sudeste asiático, Oceanía y el Pacífico en un solo viaje.
Tres islas, tres realidades muy distintas.
Termino la carrera y lo celebro como mejor sé: un eurotrip en enero por las islas británicas, el norte de Europa, Alemania y Polonia.
El último viaje antes de que el mundo se cerrara por el covid.
Con el mundo en pausa, cambié la oficina por la mochila y la laptop. Chiapas y la Riviera Maya fueron los primeros destinos de una forma de vivir que ya no solté.
El primer año completo trabajando desde la carretera.
Un recorrido por Europa central antes del año más viajero de mi vida.
De las pirámides al Bósforo, de Islandia al sudeste asiático. Y la primera vez en Bali, que años después sería casa.
Se suma Lunamoon y Exploria empieza a tomar forma como grupo: varias empresas, una sola convicción — viajar transforma.
Conoce Lunamoon →Templos, trenes y orden. Un país que se recorre distinto.
En medio del safari, con la sabana de fondo, le pedí que se casara conmigo. De todos los viajes, este es el que cambió el rumbo de mi vida.
Las islas donde Darwin entendió la evolución. Tortugas gigantes, iguanas marinas y lobos de mar que no te tienen miedo.
El otro lado del mundo. Lagunas imposibles, bungalows sobre el agua y la sensación de estar lo más lejos posible de todo.
Tres islas en un solo viaje.
Volcanes, Antigua y el lago Atitlán con mis amigos de siempre. La última aventura antes de casarme.
Marzo de 2024. Nos casamos frente al mar, rodeados de la gente que más queremos. El mejor viaje empezaba aquí.
De los fiordos al desierto y de ahí a la Riviera. Cuatro países, dos climas opuestos y un solo pretexto: celebrar.
Lanzamos expediciones de autor a destinos remotos, en grupos reducidos. Los viajes que yo mismo querría hacer.
Conoce Wild & Wonder →Doce días caminando en el Himalaya hasta los 5,364 metros. Frío, altura, poco oxígeno y las montañas más grandes del planeta enfrente.
Septiembre y octubre trabajando desde Europa: Múnich en Oktoberfest, los Alpes italianos entre picos de piedra y lagos de postal, Suiza, Holanda y Praga.
Cerrar el año en el mar con la familia.
El trekking de la W en Torres del Paine y la Patagonia argentina. Viento, glaciares y torres de granito que se encienden al amanecer. De regreso, unos días en Uruguay.
Samarcanda y Bujará, las estepas kazajas y las montañas de Kirguistán. La Ruta de la Seda a pie, a caballo y en yurta.
Días de río y selva en Borneo para encontrarlos en libertad. Verlos moverse entre los árboles no se compara con nada.
Dos ciudades, dos mundos, a una hora de ferry.
Seúl por primera vez y Japón por segunda.
De Monterrey a Canadá y de regreso sobre La Negrita: 16 parques nacionales, una tormenta invernal y un oso en el camping. El viaje que me recordó por qué hago todo esto.
La cuarta empresa del grupo: viajes familiares de lujo, multigeneracionales y personalizados.
Conoce Baoba →Beijing, 21 mil kilómetros de muralla, la Ciudad Prohibida, las escaleras del cielo en Tianmen y las montañas de Avatar en Zhangjiajie. El viaje más reciente, y el que estoy contando ahora en Instagram.
Seguir construyendo, seguir rodando y contarlo todo aquí.
79 países hasta hoy, todos con su lugar en la línea del tiempo.
Los viajes grandes se cuentan con todo: la ruta, los números y lo que salió mal.